Miami está siendo inundada de éxtasis que viene de Cuba a través del narcotraficante Johnny Tapia. Los detectives Mike Lowrey y Marcus Burnett están en el caso, y están decididos a llevar al hombre ante la justicia. El drama adicional es proporcionado por la fricción con la DEA, que cuenta con la hermana menor de Marcus, Sydney, entre sus agentes, y de Marcus posiblemente transfiriéndose fuera del departamento, dejando a Mike sin su compañero de toda la vida.